


River ganaba frente a un duro rival, el poderosísimo San Martín de San Juan; incluso llegaba a la punta del campeonato y sus hinchas, se empezaban a entusiasmar aunque sea con que el equipo sume de a tres, ya resignados de ver que juegue alguna vez bien al fútbol.
Pero no. Toda la fiesta se aguó (cuac!), cuando el árbitro Brazenas decidió que así no se podía seguir jugando: Con la cantidad de agua que había en el campo de juego, se volvía imposible que cracks (?) de la categoría de Sebastián Abreu, Radamel Falcao o Tonelotto pudieran demostrar sus habilidades.
Cuando el referí pidió la pelota, todos miraron hacia el banco de suplentes de River. Es que ahí estaba el Cholo, que había sido enfocado por enésima vez por las cámaras de Tic Espor. En ese momento, alguien que llevaba la cuenta exclamó ¡Son ciento ochenta! ¡Son ciento ochenta!, y a los pocos segundos pasó a explicar:
-5 con Velez.
-12 en el Sevilla (Teléfono Bilardo).
-28 en Atletico Madrid.
-26 en Lazio.
-35 en Inter.
-12 en Racing.
-57 en la Selección
-4 en Estudiantes.
-1 en River.
Claro que, al igual que con el récord de Martín Palermo, este número está en discusión ya que algunos especialistas indican que
"no vale adjudicarle todas esas mufas en la Selección porque jugando al mismo tiempo que Ver*n; el Pioj* López; Ay*ala; y Zannett*, nadie puede garantizar que 13 años de fracasos sean responsabilidad del Cholo".
La polémica está planteada, y muchos esperan a qué pase el "efecto Palermo" para empezar a dilucidar este misterio.